Hoy
la princesa se ha despertado sintiéndose rara...Se ha asomado al espejo y no ha
reconocido a la persona que le devolvía la mirada desde el otro lado...se ha
asomado al armario y ha visto cientos de trajes y vestidos que hace años que no
se pone, algunos que ni siquiera se ha llegado a poner nunca...y entonces se
pregunta el porqué ha gastado tanto en su bienestar. Se asoma a la ventana y
observa el mundo que se extiende bajo sus pies, un mundo tan diferente al que
ella está acostumbrada...un mundo donde hay personas que no saben si tendrán
para llegar a fin de mes, gente que tiene que dejarse el lomo trabajando de sol
a sol, solo porque sus familias tengan con lo que vivir, gente pobre...pero
feliz...
Y
entonces se pregunta por qué es así todo...porque ella puede vivir sin
preocuparse por el mañana, viviendo sobradamente...pero es tan infeliz...en el
fondo envidia la vida de los campesinos...ellos que aun teniendo tan poco, son
felices con menos...
Y
ella debe quedarse allí, en lo alto de la torre, esperando a que alguien la
rescate de ese mundo lleno de máscaras, donde nada ni nadie es lo que
parece...donde el tiempo se mide en fiestas y banquetes...donde nadie quiere a
nadie...donde a nadie le importa nadie...
Y
mirando al cielo espera a que su príncipe aparezca...pero sabe que no lo hará,
que su príncipe azul no es azul, sino negro...pues no es más que una
sombra...una sombra que no existe...que no aparecerá para liberarla de ese
cruel mundo en el que no quiere vivir...
Hoy
la princesa ha tomado una decisión importante, la decisión de que no necesita
de ningún príncipe para abandonar los muros de la prisión donde vive...Hoy ha
decidido que no quiere vivir en un mundo donde todos se escondan detrás de una
máscara, donde no le importa a nadie...
Hoy ha decidido aprender a volar...
...y no siempre lo mejor es lo más caro...

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