No
sé porqué he vuelto exactamente. Debe ser curiosidad, en realidad no pienso que
sea eso, pero es que la otra opción es tan absurda…tan tremendamente absurda
que me río de mí solo con pensarla.
Siento
casi deseo de que él no esté, que aquellas últimas palabras de ayer no fuesen
si no una broma de mal gusto y así yo me pueda ir y olvide esta desastrosa
historia que está empezando a obsesionarme.
Miro
el banco con la esperanza de que él no esté sentado allí y yo me pueda dar la
vuelta para marcharme. Tengo casi la necesidad de que así sea, hasta que clavo
los ojos en el banco. Él sí está, con una dosis extra de su atractivo y
atrayente misterio. Sin quererlo una sensación de alivio recorre todo mi
cuerpo.
Suspiro.
Con
paso lento pero decidido me siento a su lado, sin mirarlo, clavando mis ojos en
su interesante horizonte. Le siento sonreír. Sé que lo está haciendo.
Últimamente sonríe mucho, más de lo que mi pobre, alocado e incauto corazón es
capaz de soportar.
Vuelvo
a suspirar y él me mira con curiosidad.
-Hola.-casi
susurra. Eso me hace sentir que quiere que todo sea más intimo, más…nuestro.
Sacudo la cabeza para alejar esos estúpidos pensamientos de mi mente.
-Hola.-contesto
en el mismo tono, mientras mi corazón toma la decisión de latir más fuerte. Él
aún sonríe más.
Estúpido,
estúpido corazón que no sirve si no para delatar todo lo que siento.
-Como
ves, estoy aquí.-aparto a duras penas los ojos del horizonte para clavarlos en
él, que sé que lleva mirándome desde que llegué.
-Sí-acepto,
aún con esperanzas de que se levante y se marche de allí, sin mí.
Oh,
boba, sabes que eso no es así. Quieres que se vaya pero llevándote a ti de la
mano.
Vuelvo
a apartar los ojos de él después de esta intromisión de la voz proveniente de
algún rincón de mi cabeza, para intentar ocultar el más que evidente tono
rosado de mis mejillas.
-No
pareces muy contenta de que esté aquí.-murmura con tono apagado y triste.
Enseguida clavo mis ojos en los suyos para encontrarlo jugueteando con un hilo
suelto de su camiseta.
-¡Oh,
no!-sueno casi desesperada y suplicante-Estoy muy…feliz de que estés
aquí.-clavo mis ojos en el mismo hilo que él, eso parece ayudarme a hablar.-Solo
pensaba que no estarías.
-Te
dije que estaría…-su voz suena como si la sola idea de no estar le pareciese
una locura.-siempre.-añade para mi sonrojo. Me estremezco con el sonido de esa
última palabra.-Y me preguntaba si tú y yo… podríamos ser… amigos.
Amigos.
Oh. Que horrible suena esa palabra pronunciada por su voz y saliendo de sus
labios. Me molesta. Yo no quiero ser su amiga, no es amistad lo que siento
hacia ese completo desconocido que se sienta junto a mí… parece que mi enfado e
incluso mi dolor afloran en mi expresión y en mis ojos. Él me mira, parece que
teme mi respuesta.
-Aunque
si no quieres…-añade rápidamente, tomando de forma errónea mi enfado.
Que
no quiero… él no lo entiende, ¿cómo va a entenderlo? ¿Cómo va a concebir si
quiera la idea de que la chica desconocida sentada a su lado está enamorada de
él?
No,
no puede comprenderlo ni por asomo.
-No,
no.-contesto al fin, después de tomar aire a grandes bocanadas buscando la paz
perdida. Una vez parezco encontrarla, recalco la palabra parezco, en
estos momentos estoy muy lejos de sentirme pacífica.-Claro que podemos ser
amigos.
-¡Genial!-responde
él utilizando una de sus hasta ayer escasas sonrisas.-Será perfecto estar
contigo… como amigo.
-Me
tengo que ir.-me levanto con rapidez, sin darle opción a impedírmelo. Mi
respiración y mi corazón están cada vez más sosegados al no encontrarse bajo el
influjo de su mirada.
Ninguno
de los dos ha dicho nada de volver al día siguiente y no hace falta. Los dos
estaremos allí. Estoy segura. Al menos en lo que a mí respecta. No dejaré de
ver sus ojos más tiempo del estrictamente necesario. No dejaré de verlo a él.
Acabo
de entenderlo. Sí, está bien, lo admito. Me gusta más que como un amigo. Ahora
que lo conozco no concibo mi vida sin él. Sin sus nuevas y constantes sonrisas.
Sin sus ojos, sin sus palabras. No concibo mi vida sin verlo. Lo reconozco, empiezo
a estar algo más que colgada por este desconocido sin nombre. ¿Estáis
contentos ya?

No hay comentarios:
Publicar un comentario